De "Entre lo etéreo y lo tangible" a "Situación de un cuerpo que se mantiene sin caer"

Entre lo etéreo y lo tangible

Es un proyecto expositivo enfocado en la producción de procesos site-specific, el cual reúne a cuatro artistas jóvenes, en torno a la reflexión por los estados fundamentales de la naturaleza.

El proyecto parte del interés de Marcela Calderon y Snyder Moreno, quienes han deceidido invitar a otros dos artistas para que pueda generarce un dialogo y tensión que posibilite nuevas lecturas entre sus trabajos.

Asi, la muestra propone realizarse en la sala principal de la Sede de Artecámara en Kennedy. En un primer espacio estarán las intervenciones de Juliana Góngora y Nicolás Williamson, los cuales girarán en torno a temáticas como la tierra y lo sólido, mientras que en el segundo estarán los proyectos de Marcela Calderón y Snyder Moreno, quienes, por su lado indagaran sobre temas como el cielo y la levedad.

De esta manera, la exposición se concibe como un encuentro con la materialidad de los elementos basicos, en la que la poética del cielo y de la tierra se anudan, al servir como metafora para tratar condiciones personales y espirituales, tales como: procesos de desmaterializacion, momentos de construcción interior, espacios para rehacerse luego de la fractura etc.

Asimismo, se propone realizar un amplio proyecto pedagógico que involucre tanto público general como  público académico, pues el dispositivo curatorial no solo es entendido desde su instancia expositiva, sino tambien desde la posibilidad de agenciar espacios de producción de conocimiento y aprendizaje en distintos contextos y públicos. 

SITUACIÓN DE UN CUERPO
QUE SE MANTIENE SIN CAER

Si asumiéramos que cada objeto que nos rodea contiene una historia que amerita ser contada, serían muchísimos los relatos que cualquier espacio puede ofrecernos. Ahora bien, si asumimos que el trabajo del artista es compuesto, en parte, por el desarrollo de una escucha atenta a todos los fenómenos del mundo, desde los más ínfimos hasta los más grandilocuentes —una voz que se manifiesta y que pide ser escuchada—, los artistas podrían ser los portadores de las historias del mundo. Y sabrían lo que sienten, lo que piden, lo que anhelan todos los objetos existentes. Aún más, serían cercanos a sus más íntimas y secretas anécdotas.
Así, si por un momento admitiéramos que las piedras hablan, que el aire lleva mensajes, que el interior de un huevo conserva secretos o que la sal preserva memorias, asumiríamos las distintas narrativas que se encuentran presentes en un estado de latencia, de posibilidad. Desde estas sospechas nos acercaríamos más certeramente a los procesos de creación presentes en la muestra.
En el abordaje que los cuatro artistas realizan de los procesos escultóricos e instalativos existe una suerte de aproximación auditiva, un intento por situar el oído ante una suave voz que sale de una superficie que suele callar, esperando quizás una escucha capaz de traspasar la superficie al relacionarse corporalmente con su intrínseca materialidad, un diálogo íntimo con sus posibilidades formales, estructurales y simbólicas.
Evidenciar el movimiento del viento que circula por una rendija, develar lo que se oculta en una cáscara de un huevo, mostrar la continuidad existente entre dos fragmentos de piedra, preservar (o curar) con sal un manto, son operaciones en las que cada material ha sido escuchado con tal minuciosidad, que es expuesto, o mejor, revelado, en sus componentes más internos. Es casi como si sus secretos se descubrieran luego de una extensa e inacabada conversación.
En el estado de latencia de la palabra que no es escuchada está la posibilidad de que un diálogo pueda desencadenarse. Asimismo, el equilibrio contiene en potencia la caída y la elevación, presenta en un mismo plano horizontal la contingencia de derrumbe o de vuelo, como si en cualquier momento pudiera desplegarse el movimiento, el diálogo.
No obstante, pareciera que este término medio, estado liminal, permitiera asumir la corporalidad del material, su visceralidad, es decir, aquello que hace que este sea lo que es y no otra cosa. Un cuerpo que abre su vientre para dejar ver el alma, o mejor, un cuerpo que está ahí, en presencia, sin aún volar o caer.

 

 

Fecha: 
22 de Agosto de 2016 to 9 de Noviembre de 2016